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"ASI COMENCE .."

Así Comencé
Por Juan Carlos Pesce
Buenos Aires

Me acerqué por primera vez al aeromodelismo en 1951, cuando se realizó un certamen infantil que se llevó a cabo a lo largo del año en distintos lugares de la ciudad de Buenos Aires. Se desarrollaron seis fechas, todas en días domingo, y luego la final.

Estaba organizado de la siguiente forma. El domingo anterior a cada uno de los eventos y en el mismo lugar y hora en que el mismo se realizaría, ante la alegría de todos los chicos que ya estábamos congregados desde temprano, aparecía un camión que tenia una carrocería parecida a un fuselaje de aeroplano. Una vez detenido se organizaba la cola de pibes (casi todos acompañados de sus mayores) y desde el interior del “avión” aparecían y se nos iban entregando a cada uno, el kit del “Dédalo”, el carnet de identificación y material de promoción. Se llegaron a entregar hasta 500 modelos por fecha, lo que da idea de la intensa actividad de difusión desplegada o, como diría el Papa Francisco: no se quedaban “metidos en la ONG”.

dedalo camvion
Como tantos otros, mi primer modelo fue un "Dedalo"
Este era el vehículo “aerodinámico” que todos esperábamos ansiosamente para el inicio del reparto de los kits.

Durante la semana construíamos el “Dédalo” y le pegábamos en el ala el número de control que separábamos del carnet. El domingo del concurso presentábamos nuestro carnet y se nos organizaba por grupos para el lanzamiento. La competencia no era por tiempo de vuelo sino por distancia recorrida. Cuando todos los integrantes de cada grupo habían lanzado su modelo los organizadores extendían desde el punto de partida una soga con chapitas indicadores de los metros, y levantaban cada modelo, registrando en una planilla la distancia recorrida por cada uno.

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Debidamente organizado, en cada intervención el competidor recibía un carnet que acreditaba su participación.
Esta imagen siempre mueve algo dentro de mi, al ver la letra de mi padre, que me llenaba la tarjeta en cada participación. Luego los organizadores asentaban los metros recorridos por el modelo en esa oportunidad

El modelo lo recuperábamos contra la presentación del carnet, donde se nos anotaba la distancia recorrida. Para evitar que ese mismo modelo fuera utilizado por otro se le practicaba (en las primeras fechas) un agujero en un ala ¡con un sacacorchos! Pero alguien se debe haber quejado, porque después comenzaron a colocar una marca con un grueso lápiz rojo.

escuela
aquilucho
En la fecha disputada en el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires, se hizo presente la lluvia. Pero esta foto tiene algo especial, detrás de la fila de participantes se alcanza a ver la primer “Escuela de Aeromodelismo” oficial que tuvo nuestro país. Después el edificio se destinó a otros menesteres y finalmente fue demolido durante una de las varias remodelaciones realizadas en el Aeroparque.
Entre los diversos modelos comercializados por “El Aguilucho” se encontraba el “Bólido”, de cierta semejanza con el Piper Cub, con motor a goma. A esa edad, recibirlo fue toda una satisfacción para mi y me dejó un recuerdo imborrable.

Se calcula que participaron más de 1.000 chicos. El concurso final se realizó en la cancha de un club de rugby cuyo nombre no recuerdo, participaron los diez mejores de cada una de las seis fechas ¡yo no estuve entre ellos! Pero no obstante ello tuve un premio: en las Navidades siguientes recibí un “Bólido”, pequeño modelo ala alta y motor a goma totalmente construído con planchas de balsa, que era comercializado por la casa “El Aguilucho”.

Posteriormente a estas experiencias, durante la escuela primaria completé la Serie Escolar: “Origone”, “Lilienthal” y “Jorge Newbery” e incluso organicé en mi escuela, con ayuda de las maestras, un concurso con el “Dédalo”, estructurado de forma similar a aquel en el que yo había participado.

dedalo origone
Con el “Origone” (planeador) y el “Jorge Newbery” (goma) comencé a desarrollar mis experiencias constructivas y mis prácticas con el vuelo y la puesta a punto.

El u-control me tentó cuando ya estaba en el secundario, y construí un modelo para 1/2A, el “Tini Tim”, en base a un plano aparecido en una revista y, en un emocionante para mis jóvenes años “viaje al centro” (vivíamos en Ramos Mejía) acompañado por mi padre, fuimos hasta “Dega” a comprar ¡un motor! el Torpedo Fury .049, para el cual había ahorrado previamente pesito sobre pesito. Terminado el modelo, antes de colocarle el motor había que “ablandarlo”, para lo cual le preparé una bancada especial para ello. Pero fueron infructuosos todos los intentos que hice para ponerlo en marcha. Junto con el motor me habían vendido la hélice, la batería y el combustible, pero en el caso de este último se trataba del llamado “3 a 1” (3 partes de metílico por 1 de castor), que era totalmente inadecuado para el Torpedo Fury. Años después me enteré que para funcionar, ese motor necesitaba imperiosamente algo llamado Nitrometano

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Estado actual del “Tini Tim”, construído por mí y que todavía conservo
El Torpedo Fury original lo presté… y nunca más lo vi.  Este lo adquirí posteriormente y tiene la tapa de cilindro modificada para colocar una glow estandar.

Cuando comencé a trabajar, una vez terminado el secundario, me compré un Veco .35, armé un “Tomahawk” y Alberto Bello me enseñó a volar u-control, pero para ese momento yo ya hacía rato que me había “enganchado” en este maravilloso hobby.

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Con este “Tomahawk” aprendí a volar u-control. Aquí en una excursión al Club Albatros, cuando esa institución estaba radicada en Merlo.
Este Veco .35 fue mi primer motor “grande”, para los cánones de aquella época. Lo vendí cuando decidí dedicarme a hacer radio, pero años después lo conseguí recuperar.